Volver a mí: cuando el amor duele y el alcohol parece abrazar el vacío
Anoche no dormí. La madrugada se me quedó pegada en la piel como el olor del alcohol en mis manos. Volví a beber. Después de tanto tiempo prometiéndome que no lo haría, de repetir que ya había aprendido la lección, regresé a esa botella como quien vuelve a un viejo refugio que en realidad es una trampa. Bebí porque me sentía vacío. Bebí porque el silencio gritaba demasiado fuerte. Bebí porque amar también puede romperte. A veces el amor es una luz que ilumina cada rincón oscuro de tu vida. Y otras veces es la misma llama que termina quemándolo todo. Mariannys, me enamoré de ti el mismo día que te conocí. No fue algo lento ni calculado. No fue una decisión racional. Fue inmediato, profundo, inevitable. Sentí que algo en mí despertaba, que mi corazón reconocía el tuyo incluso antes de que nuestras manos se tocaran. No soy perfecto. Estoy lleno de errores, cicatrices, historias mal cerradas. Pero cuando amo, amo con todo lo que soy. No sé amar a medias. No sé querer con reservas. Cuando ...